Una reflexión sobre la rebeldía

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Cierto joven rebelde huyó de su hogar porque no soportaba las reglas que le imponían sus padres, y, como si fueran arenas movedizas, poco a poco se hundió en un submundo de corrupción que acabó con su vida, porque las autoridades lo sentenciaron a varios años de prisión en una cárcel de máxima seguridad. Ahora tenía que obedecer reglas mucho más difíciles y estrictas que las que le imponían sus papás; por un lado, las reglas de la prisión, y por otro, las de las pandillas que operaban en su interior. Reflexionando pensaba: “Mejor me hubiera ido al obedecer las simples normas que me imponían mis padres. Seguramente hoy no estaría en este lugar”. Posteriormente, cuando sus padres lo visitaban, les decía: “Ustedes son los mejores papás del mundo. Siempre se esforzaron por darme lo mejor. Los amo mucho”. ¡Cuántas vueltas tuvo que dar su vida para llegar a esa simple conclusión!

Como joven que eres seguro estás atravesando por una etapa difícil y te encuentras envuelto en un torbellino de ideas que pueden confundirte y hacer que tomes el camino equivocado, ya que por un lado, quieres sentirte libre y dirigir tu propia vida, y, por el otro, sabes que aún te falta mucho por aprender y necesitas el apoyo de tu familia. Por ello es importante que comiences a reflexionar en aspectos tales como ¿Qué estudiaré? ¿En qué trabajaré? ¿Debo casarme? ¿Quiero tener familia? ¿Quiero viajar por el mundo? ¿Seguiré viviendo en el mismo lugar por el resto de mi vida? ¿Realmente debo seguir la corriente de la moda y de las costumbres y dejarme llevar por los demás, engrapándome los labios y los párpados y haciendo marcas indelebles en mi cuerpo? ¿Hasta qué punto puedo ejercer control sobre mi vida y sobre mi futuro, y hasta qué grado dejo que me controlen los demás?

Todo lo anterior te servirá para tomar mejores decisiones, valorar lo que tienes y convertirte el día de mañana en una mujer u hombre de provecho.